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  • Participación ciudadana en la gestión ambiental
    La conservación de los recursos naturales en Centroamérica enfrenta muchos desafíos debido al creciente avance de actividades extractivas en detrimento de la biodiversidad. La acciones estatales para frenar este deterioro ambiental es insuficiente y las comunidades locales sufren sus efectos: agotamiento y contaminación de fuentes de agua, deterioro de los suelos, pérdida de cobertura forestal, incremento de temperaturas, contaminación del aire, etc. La participación ciudadana es clave para incidir sobre las instituciones públicas de cara a lograr una correcta aplicación de la legislación ambiental y para garantizar los derechos de las poblaciones locales frente al avance de grandes empresas extractivas en sus territorios.
  • Conservación de la biodiversidad
    La conservación de la biodiversidad es clave para defender el sustento de vida de las comunidades locales. Los bosques y humedales de Centroamérica son únicos y brindan alimento, protección y refugio a muchas comunidades rurales. Las comunidades locales centroamericanas tienen una relación muy estrecha con la biodiversidad para la obtención de sus medios de vida. Sin embargo, el acelerado deterioro ambiental provoca la desaparición de especies y el agotamiento de bienes y servicios ambientales necesarios para la vida de las poblaciones locales. Por ello, se hace imperativo trabajar para la protección o recuperación de especies y para frenar el deterioro ambiental actual.
    La protección del bosque seco y los pinares es prioritaria, ya que son las únicas zonas que producen agua en verano. El bosque de mangle supone una barrera de protección para las comunidades marino-costeras ante los efectos del cambio climático y un criadero de peces, moluscos y crustáceos. Por otro lado la conservación de las playas para el desove de tortugas marinas es otro de los pilares para fortalecer los ecosistemas locales.
  • Ecoturismo comunitario
    El ecoturismo comunitario es una herramienta que nos permite gestionar los recursos naturales de forma sostenible. Esta actividad combina la conservación de la biodiversidad y la generación de ingresos para mejorar las condiciones de vida de la población local. Promovemos rutas con atractivos naturales, paisajísticos y culturales: bosque seco y pinares; bosque de manglar; humedales; tortugas marinas; aves migratorias; islas y volcanes, así como pesca y cría artesanal.
    Las comunidades que habitan dentro de espacios culturales o naturales especiales o protegidos de Centroamérica encuentran grandes dificultades para desarrollar actividades económicas compatibles con los objetivos de conservación del área protegida en cuestión. En este contexto, el ecoturismo liderado por comunidades locales, con un enfoque de diversificación de la fuentes de ingresos locales y preocupado por no sobrepasar la capacidad de carga de los ecosistemas locales, se convierte en una de las principales estrategias para reducir los altos niveles de pobreza que predominan en comunidades que viven dentro de las áreas protegidas sin poner en riesgo la conservación de los recursos naturales.
  • Pesca y cría sostenible
    La sobreexplotación de los recursos pesqueros, la contaminación de los mares y océanos y el calentamiento de las aguas como consecuencia del cambio climático, amenaza la estabilidad de los ecosistemas marinos y reduce la productividad de estos ecosistemas. Las comunidades costeras son identificadas como las más vulnerables ante esta situación, a lo que se suma la previsible subida del nivel de los océanos. Los pescadores artesanales tienen poca capacidad de adaptarse a estos efectos del cambio climático y competir con la pesca industrial. Por este motivo, fomentamos artes y métodos de pesca responsable (delimitando zonas sin pesca, con tallas mínimas, vedas…) para frenar el deterioro de los recursos marino costeros, y promovemos nuevas tecnologías para la crianza de peces y moluscos que generan alternativas para las comunidades costeras que sufren la continua reducción de las capturas en los caladeros naturales.
  • Soberanía alimentaria y agroecología
    En un modelo productivo orientado a la agro-exportación, la mayoría de familias en situación de pobreza tienen una dieta de subsistencia poco equilibrada (basada principalmente en maíz, frijol y arroz, y muy escasa en frutas y hortalizas), con un consumo  insuficiente de alimentos. Por este motivo, promovemos sistemas productivos agroecológicos a pequeña escala (huertos) aplicando saberes tradicionales (semillas nativas, asociación de cultivos…), buenas prácticas ambientales y tecnologías apropiadas.
  • Adaptación al cambio climático y eficiencia energética
    El calentamiento global, la variabilidad climática y la mayor frecuencia e intensidad de los eventos climáticos extremos conllevan la pérdida de biodiversidad y provocan grandes cambios en medios de vida altamente vulnerables como los del Pacífico Centroamericano. Para hacer frente a este problema, promovemos la gestión sostenible de recursos naturales, como el bosque, a través de la regeneración natural, el suelo con abonos vegetales o el agua a través de microsistemas de riego por goteo, por ejemplo. Además, se incorporan elementos de eficiencia energética en iniciativas económicas comunitarias para la reducción en el uso de recursos y la reducción de las emisiones de CO2 por parte de las comunidades.
  • Gestión de Residuos
    La producción descontrolada de residuos requiere cambios de actitud, sin embargo la falta de espacios para la disposición de residuos y un sistema insuficiente y casi inexistente de gestión y tratamiento de residuos es el principal problema al que se enfrentan muchas de las poblaciones en Centroamérica. Aún así, la educación y concienciación de la población sobre la problemática ambiental y de salud pública asociada a un consumo  responsable es indispensable. Promovemos aplicar las 3Rs (Reducir, Reutilizar y Reciclar), el compostaje, y sistemas de gestión eficaces que garanticen una gestión sostenible de los residuos en coordinación con alcaldías, centros educativos y de salud y organizaciones comunitarias.
  • Agua y saneamiento
    El acceso al agua para consumo humano y para las actividades de producción a pequeña escala se ha convertido en uno de los grandes desafíos para la inmensa mayoría de la población que habita en las zonas secas de Centroamérica. El fenómeno del niño, que ha acentuado su intensidad como consecuencia del cambio climático, provoca graves reducciones de las precipitaciones y fuertes sequías que ponen en riesgo la vida de las comunidades locales. A la par de esta problemática, el mal manejo de residuos sólidos y líquidos contaminan fuentes de agua, lo que agudiza el problema de acceso y genera problemas graves de salud pública. Por este motivo trabajamos para apoyar a los comités de agua potable y saneamiento, y se construyen o rehabilitan infraestructuras hídricas.

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