Rebelión en la Alimentación: hacia una transición agroecológica
En Amigas de la Tierra defendemos una agricultura y ganadería social y sostenible, que garantice una alimentación segura, sana, nutritiva y de calidad, basada en métodos responsables de producción que promuevan la protección ambiental y el bienestar animal y fomenten la conservación de los recursos naturales, en definitiva, defendemos la soberanía alimentaria. Una agricultura que garantice la calidad de vida de los pequeños y medianos agricultores para preservar un medio rural social, ambiental y económicamente viable.
Sistema alimentario actual
El sistema agroalimentario actual es globalizado y gran parte de los alimentos que consumimos se producen en terceros países, por lo que conlleva graves impactos por la huella territorial, el uso de energía no renovable y la huella de carbono. Tiene un carácter intensivo, a gran escala, liderado por multinacionales y altamente dependiente de insumos químicos.
Son industrias que se apropian del territorio y sus recursos, afectando a las personas productoras y al resto de la población.
Este modelo agroalimentario es uno de los principales responsables de las crisis climática y de biodiversidad que se viven en la actualidad. Demanda un consumo de recursos ingentes, en el que los alimentos lejos de ser un derecho son una simple mercancía, importada y exportada alrededor del mundo.
Soberanía alimentaria y agroecología frente al modelo industrial
¿Qué es la soberanía alimentaria? Es el derecho de los pueblos a definir y controlar sus sistemas alimentarios y de producción de alimentos tanto a nivel local como nacional, de forma equitativa, soberana y respetuosa con el medio ambiente. La soberanía alimentaria es también el derecho de los pueblos a alimentos suficientes, nutritivos, saludables, producidos de forma ecológica y culturalmente adaptados.
En un contexto urbano, esto significa la posibilidad de acceder a alimentos producidos local y regionalmente a través de canales cortos de comercialización, construyendo puentes entre la gente y sus alimentos, y entre la gente y aquellos que producen sus alimentos. Quienes producen y consumen los alimentos deben estar en el centro de las políticas, y las economías locales y nacionales deben ser prioritarias.
Reivindicamos por tanto un sistema agroalimentario que fomente modelos de producción y consumo agroecológicos, desde la pequeña agricultura familiar hasta las cooperativas e iniciativas colectivas de producción, transformación, distribución, comercialización y consumo.
La importancia radica en apoyar las fincas familiares y sociales a pequeña escala hacia una transición más sostenible y justa desde un enfoque social, medioambiental y económico que fortalezca la soberanía alimentaria.
Desde Amigas de la Tierra impulsamos desde hace años una necesaria transición del sistema agroalimentario español hacia un modelo agroecológico, que garantice una mayor sostenibilidad medioambiental y social, contemplando tanto la parte de la producción como el consumo, con una perspectiva de justicia global.
Tranformar el sector agrario es clave para atajar muchos de los problemas de nuestras sociedades: desde el cambio climático, al hambre, la falta de empleo o la concentración de gran parte de la población en las ciudades, con el consecuente abandono del mundo rural. Para alcanzar esta transformación es necesario apostar por la soberanía alimentaria, por un sistema local, ecológico, de gran biodiversidad y a pequeña escala, que vele por la tierra y las personas, en vez de buscar beneficios a corto plazo como sucede en la actualidad.
Es la agricultura familiar y social basada en la agroecología la que da cohesión social y vida a las zonas rurales, la que cuida de la biodiversidad agraria que produce alimentos sanos y sostenibles, y la que se desarrolla bajo un modelo agroalimentario socialmente justo y sostenible, con perspectiva feminista y asentado en bases de economía social y solidaria.
Es posible tener una Dieta Climática basada en la capacidad del territorio español para producir el 99% de los alimentos de forma agroecológica para alimentar al conjunto de la población española.