10 pasos para el Residuo Cero

Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Transición Ecológica (2018), el 83% de los residuos que generamos en el Estado español se recogen de manera mezclada y el 65% recibe un tratamiento finalista, acabando en vertederos algo más del 53% e incinerados casi el 14%. Una pérdida de recursos naturales que nunca debería producirse en un planeta finito que no puede recuperar lo que pierde al ritmo que lo hacemos, y que además contribuye a agravar la pérdida de biodiversidad y a la emergencia climática.

Para revertir esta situación, el único futuro posible es avanzar mediante una Economía Circular real, coherente con los límites del planeta y respetuosa con los derechos de las personas, y que camine hacia el Residuo Cero. Son muchas las ciudades y pueblos en Europa y en España que están asumiendo este reto poniendo en marcha iniciativas acordes con un cambio en el sistema de producción y consumo, así como implantando sistemas de gestión que maximizan las tasas de reciclaje, a la par que reducen la generación de residuos y minimizan la fracción resto o rechazo que, hoy por hoy, acaba en vertedero.

Un ejemplo del camino a seguir nos lo ofrece Contarina, empresa pública que gestiona los residuos de 49 municipios que dan servicio a más de 500.000 habitantes en Italia.

Son numerosos los ejemplos que están marcando el camino y a continuación presentamos los principales pasos a dar, pudiendo comenzar por algunos de ellos en solitario, combinados, en paralelo, o en el orden que cada cual pueda desarrollar mejor.

1.  INICIATIVAS DE PREVENCIÓN Y REDUCCIÓN

Hay mucho por hacer en el primer paso de la Jerarquía de residuos que va ineludiblemente unido a la RAP (Responsabilidad ampliada del productor). “El mejor residuo es aquel que no se genera”. Por tanto, hay que implantar medidas encaminadas a prevenir la generación de residuos, reducir su cantidad y su contenido en sustancias peligrosas.

Por ley (Ley 22/2011, de 28 de julio, de Residuos y Suelos Contaminados) las Comunidades Autónomas y entidades locales son competentes para elaborar planes de prevención, con el objetivo de que reduzcan el peso de los residuos producidos en 2020 en un 10% respecto a los generados en 2010. El Proyecto de Ley en curso que dará lugar a la nueva Ley en esta materia, incrementa al 13% esta cifra para 2025 y a un 15% en 2030. A nivel estatal hay un plan de prevención que habrá que actualizar y numerosas CCAA disponen de ellos, pero no así los municipios.  

Hay numerosas herramientas que posibilitan dar este primer paso, solo hay que ponerlas en marcha. Algunas corresponden al ámbito supramunicipal, como pueden ser las encaminadas a acabar con la obsolescencia programada, el derroche alimentario o a  incentivar la reutilización y la reparación, por poner algunos ejemplos; pero otras se pueden abordar desde las entidades más próximas a la ciudadanía, los pueblos y ciudades. Mostramos a continuación algunas de ellas:

  • Diseño de un Plan de prevención.
  • Compra Pública Responsable, clave en la transformación social. Como consumidoras de bienes y servicios que son, las entidades locales deben incorporar criterios ambientales, sociales y de buen gobierno en sus acciones.
  • Organización de eventos municipales responsables: sin residuos, con sistemas de retorno, etc.
  • Accesibilidad para el consumidor/a a la compra a granel, de proximidad, sin envases de un solo uso y potenciando el embalaje y envasado reutilizable y/o retornable.
  • En donde le compete, como instalaciones y edificios municipales, facilitar y promover acciones que faciliten la reutilización, la reparación y eviten el derroche alimentario

En febrero de 2019, el Gobierno de las Illes Balears adoptó una ley pionera en materia de prevención de residuos que contiene diversas medidas y objetivos destinados a solucionar el problema de los residuos en las islas.

Campaña de Amigos da Terra Galicia “Lleva tu taper”
Manj Je Vec web eslovaca que muestra iniciativas sostenibles

2.  MEJORAR EL DISEÑO INDUSTRIAL. RESPONSABILIDAD AMPLIADA DEL PRODUCTOR

El sistema integrado de gestión de residuos comienza desde el diseño y envasado de objetos, tomando en cuenta todo su ciclo activo con el objeto de poder ser sustentable en cada una de sus etapas.

Antes de la fabricación está el diseño y ahí es importante pensar en utilizar los menos recursos de la naturaleza, ya que además de ser escasos en muchos de los casos, necesitan un tiempo de recuperación prolongado. Por tanto se debe contemplar el ciclo completo del producto (de la cuna a la tumba), desde el primer elemento que se toma de la naturaleza hasta lo que va a quedar del producto una vez utilizado para evitar o minimizar el residuo final.

Por ello, en el diseño y posterior fabricación se debe pensar en materiales que puedan ser recuperados y reciclados con facilidad para que puedan entrar de nuevo en el ciclo de producción, pero también en una forma de fabricación que posibilite la reparación y que se olvide de fabricar con una duración limitada en el tiempo.

Los productos deben ser hechos para durar y por ello la obsolescencia, tanto programada como percibida, no tienen cabida cuando se apuesta por la economía circular y el residuo cero. El productor es responsable de lo que pone en el mercado.

En Francia existe la Ley contra el despilfarro por una economía circular. Es una ley que busca transformar el modelo de producción y consumo y para ello se enfrenta entre otros a los siguientes retos: abandonar el plástico desechable, luchar contra el despilfarro y actuar contra la obsolescencia programada.

3.  SEPARACIÓN EN ORIGEN

La separación selectiva, acompañada del adecuado sistema de recogida, es la base del éxito y separar la fracción orgánica del resto es factor clave

La fracción orgánica ocupa entre el 40 y el 50% de la bolsa de basura, si se separa y trata mediante compostaje, no solo se recupera un material valiosísimo para el suelo, sino que además aumenta el valor de las diferentes fracciones para las empresas recicladoras al obtenerse “limpias”. Los sistemas más eficientes de recogida son el Puerta a Puerta y el Quinto contenedor cerrado o con llave.

El impulso del sistema de recogida ̈”Puerta a puerta” no puede limitarse a las viviendas, sino que debe abarcar también al sector comercial y otros grandes generadores.

Como ejemplo basta ver la historia de la capital eslovena: Ljubliana.

Estos sistemas de gestión, son compatibles con la gestión en el punto de generación en el caso de municipios rurales o pequeños núcleos de población. Así el compostaje individual o comunitario serían las primeras opciones a implementar en un modelo de tratamiento de la materia orgánica, seguidos o acompañados del puerta a puerta.

4.  COMPOSTAJE

El hecho de convertir la materia orgánica en un recurso a través del proceso de compostaje, es fundamental para mejorar la estructura del suelo, incrementar su biodiversidad, su capacidad de retención de agua, almacenamiento de carbono y otros nutrientes. Un suelo sano lucha contra la erosión, la desertización y es resiliente frente al cambio climático. Un suelo sano es la base para una alimentación saludable.  

El proyecto Revitaliza de la Diputación de Pontevedra (Galicia) es un buen ejemplo de que el compostaje descentralizado y próximo a la ciudadanía es una alternativa válida y eficaz de tratamiento de los restos orgánicos que se generan a nivel municipal.

Otro ejemplo de compostaje descentralizado en una gran ciudad mediante pequeñas plantas es el de la ciudad de Milán en Italia

5. RECOGIDA PaP

Es el sistema más eficiente. Garantiza el incremento de las fracciones para el reciclaje y reduce la fracción residual, aquella que inevitablemente hoy por hoy debe acabar en vertedero porque no puede ser reciclada. Además asegura un porcentaje de impropios por debajo del 3%.

Son numerosos los ejemplos a lo largo del Estado, si bien los encontramos principalmente en el País Vasco y Cataluña. La Comunidad de Madrid, cuenta también con un ejemplo en el municipio de El Boalo-Cerceda-Mataelpino, que aunque por el momento no está implantado en todo el término municipal, cada año incorpora nuevas zonas. La expansión mayor de este sistema se ha producido en Cataluña, donde además se creó la Asociación de municipios Puerta a Puerta que crece año a año. Se trata de un buen ejemplo al que asomarnos para conocer su funcionamiento. En su web dispone de informes y estudios que ayudan a entender este sistema de recogida y son de utilidad en caso de querer replicarlo en otros territorios. En este caso es importante tener claro, que un modelo no debe trasladarse tal cual sino que debe estudiarse antes su adaptación a las características sociales, culturales, económicas y territoriales de cada lugar.

6. CENTROS DE REUTILIZACIÓN Y REPARACIÓN

Si queremos transitar el camino hacia el Residuo Cero, la reutilización y la reparación son pasos imprescindibles y previos al reciclaje. Alargar la vida útil de los objetos dándoles una segunda o tercera vida con tan solo limpiarlos, pintarlos, restaurarlos, o repararlos para que vuelvan a ser útiles o deseables, está en la base de la cultura Residuo Cero.

Los mecanismos para conseguirlo son numerosos:

  • Tiendas de segunda mano donde los objetos se venden por un precio muy inferior al original.
  • Rastrillos, mercadillos o iniciativas para promover la reutilización, donde se venden a un precio simbólico, se intercambian mediante trueque o se regalan a quien los demande.
  • Desplegar el potencial de los puntos limpios como centros de aprovechamiento e intercambio de residuos y espacios de educación ambiental.
  • Promoción de los envases reutilizables para hacer la compra, llevar la merienda y la comida al colegio, al trabajo, de excursión o de viaje.
  • Impulso a los envases retornables en el canal HORECA (Hostelería, Restauración y Catering) y en cualquier otro canal de distribución.
  • Incrementar la garantía de los objetos.
  • Disminuir el IVA a las tiendas y talleres de reparación.
  • Etc.

Al mismo tiempo, reparar y/o restaurar los objetos que han sufrido alguna avería o deterioro, permitiendo que continúen cumpliendo su función, prolonga no sólo su duración en el tiempo, sino que evita la presión sobre los recursos naturales y evita generar residuos innecesarios.    

Alargascencia, una web de establecimientos elaborado por Amigos de la Tierra, que alargan la vida útil de los productos: arreglando, compartiendo, reparando, alquilando, intercambiando o utilizando productos de segunda mano.

7. RECICLAJE

Cuando ya no podamos reutilizar o reparar un objeto y tampoco es válido para el compostaje o por qué no, para destinarlo a un museo, entonces nos queda el reciclaje. 

Para posibilitar el reciclaje, los productos deben estar fabricados con materiales reciclables y que además puedan ser fácilmente recuperados tras el agotamiento de la vida útil del producto. Su función entonces será, una vez fundido, desecho o descompuesto, ser utilizado de nuevo en la cadena de producción para fabricar un nuevo producto que poner en el mercado.  

Una muestra de reciclaje la encontramos en la región del Véneto (Italia) con 5 millones de habitantes y liderando los porcentajes de reciclaje en Italia. Algunos de los municipios de la región alcanzan el 85%.

Las razones del éxito: una gestión integrada y transparente, en manos de la empresa pública Contarina, basada en una separación selectiva eficaz en origen (sistema puerta a puerta), el compostaje de la materia orgánica, el pago por generación y voluntad política. Su objetivo para 2022 es superar el 95% en reciclaje.

8. PLANTA SEPARACIÓN MATERIALES DE LA FRACCIÓN RESTO Y CENTRO DE INVESTIGACIÓN RESIDUO CERO

Una vez cubiertos todos los pasos anteriores, solo queda seguir separando materiales dentro de los que inevitablemente han de llegar a vertedero, para investigar sobre ellos y poder obtener respuestas para reducir aún más la generación de residuos.  

Capannori tiene una de las tasas municipales de reciclaje más altas de Europa. Este municipio Residuo Cero es un ejemplo de cómo decisiones políticas sólidas y la participación comunitaria han logrado resultados innovadores.

9. INCENTIVOS ECONÓMICOS Y FISCALES: CANON A LOS TRATAMIENTOS FINALISTAS, PAGO POR GENERACIÓN, SDDR

Los instrumentos fiscales y financieros constituyen un elemento de apoyo esencial para fomentar la prevención de residuos. Su utilización permite la aplicación directa del principio “quien contamina, paga”, constituyendo un elemento de estímulo para la adopción de medidas de prevención por parte de los generadores de residuos. Algunas muestras: sistemas de pago por generación, canon a los tratamientos finalistas y SDDR.

10. VERTEDERO PROVISIONAL PARA LA ORGÁNICA ESTABILIZADA BIOLÓGICAMENTE

La cantidad de residuos cuyo destino sea el vertedero debe ser cada vez menor y con tendencia a desaparecer, de ahí el nombre de “provisional”. Solo debería albergar materia orgánica estabilizada biológicamente y los residuos hoy por hoy no reciclables.

El camino al Residuo Cero ha puesto de manifiesto la ineficacia e insostenibilidad de los tratamientos de final de tubería, como el vertido y la incineración.

Aquí vemos un ejemplo de contestación ciudadana a estas iniciativas: